El título de "Escritor a sueldo" procede de una de las activdades realizadas en el festival de EUTOPÍA. Esta iniciativa de escritores a sueldo era la mar de original: por un precio simbólico de 1 euro, conversabas con el escritor que estuviese en uno de los cuatro puntos situados en Córdoba de "Escritores a sueldo" y le decía las cosas que te gustan o de que quieres que sea tu relato. A partir de aquí, me acerqué y pedí dos relatos; los resultados son:
RELATO Nº1
Stardust tenía una empanada mental de mucho cuidado. Tim Burton, Bob Dylan y una camiseta de Iron Maiden. A lo mejor no era empanada, sino lo que la gente más culta y más repollo llama "eclecticismo". Podía usar sus preferencias según su estado de ánimo y de sus acompañantes: con la vecina del quinto explotaba la vena Burton y le decía: "Tía, tu eres mi novia cadaver" y a ella, que era medio boba pero también un poco romántica, se le caía la baba. Con Pili, la del pub de la esquina, Stardust iba de rockero total y le tarareaba imposibles canciones metálicas al lado del lóbulo de la oreja. Pero sólo con María, Stardust era Stardust y cada día, en el parque, a la sombra de un árbol muy alto, bailaban agarraditos Starman mientras María, araña del espacio, le decía bajito al oído: "Ziggy, mi amor, deja a las otras".
RELATO Nº2
Stardust anda por el pasillo de aquel ¿hotel? ¿motel? ¿edificio de apartamentos?, - ¿qué demonios era aquel sitio?-, anda por el pasillo y se da cuenta de que el papel pintado es horroroso y tiene adherido un kilo de mierda. Por lo menos. Stardust anda a lo largo de aquel pasillo. A su derecha, Travolta; a su izquierda, Samuel L. Jackson. Hablan de: hamburguesas, biblias, religiones, vecinos, calibres para disparar, agujeros negros, pezones. Stardust está entre Jackson y Travolta, pero lo cierto es que no le hacen demasiado caso, así que él sigue a lo suyo pensando en Uma Thurman que le espera, en aquel local, con aquel flequillo, con aquellas piernas. Está dispuesto a ponerle la inyección intracardiaca. Y lo que haga falta. Stardust va entre Travolta y Jackson y, al final, llegan enfrente de la puerta que buscaban. Travolta y Jackson han montado las pistolas, pero al abrir la puerta, reculan, no pueden creer lo que ven, se inquietan, dudan: Tarantino y Rodríguez son sus próximas víctimas. Stardust se descojona.
¿Os ha gustado? Pues id el año que viene a "Escritores a sueldo" y... seguid leyendo "APUESTA POR EL ROCK&BLOG".
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